Las tradiciones son una parte esencial del componente identitario de cualquier sociedad. En los municipios de Montanuy y Bonansa encontramos numerosas tradiciones que perduran generación tras generación. Entre ellas, cabe destacar, la tradicional bajada de fallas en la noche de San Juan, declaradas Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.

Romerías: Varias son las romerías que desde hace años y tradicionalmente siguen celebrándose en distintos pueblos de los municipios de Montanuy y Bonansa. Romerías que servían y sirven para espantar los males, bendecir los términos y sobre todo, para reunirse y compartir.

Els esquellots de Aneto: Se celebra en la localidad de Aneto el día 17 de enero a media mañana. Los vecinos del pueblo parten en romería hasta el “pilaret” de Sant Antoni con cencerros colgando. Una vez allí, comparten vino quemado y “crispells” (dulce tradicional de la zona).

Romería a la Virgen de la Mola: Cerca de la localidad de Buira se halla la ermita de la Virgen de la Mola, lugar en el cual se celebra una gran romería el último domingo de mayo. A la que acuden numerosos vecinos del municipio de Bonansa y de Pont de Suert.

Romería a Sant Aventí: Situada en la sierra que divide los términos de Montanuy y Escané se halla la ermita de Sant Aventí. A ella, acuden el día 14 de junio los vecinos de ambas localidades en romería, llevándole al santo un bastón que dejan en la ermita para que les proteja de la cojera.

Romería a San Roque: A escasos metros de la localidad de Bonansa se halla la ermita de San Roque, a la cual los vecinos de la misma acuden en romería el 16 de agosto.

Romería a San Clemente: Desde hace años los vecinos de Noales acuden el día 23 de Noviembre en romería a la ermita de San Clemente, lugar en el que comparten vino y coca.

Bailes: Dos son los bailes tradicionales que pueden observarse durante las fiestas mayores de los distintos pueblos de los municipios de Montanuy y Bonansa. Estos bailes tradicionales suelen celebrarse durante las fiestas mayores de los pueblos y con ellos suele llevarse a cabo el cambio de mayordomos.

En la localidad de Bonansa se celebra  el “ball plla”, vestidos de blanco los bonansines danzan por parejas en la plaza mayor, en un punteo suave, al compás de una melodía que entona la tradicional canción:

Ballarem, Roseta, Roseta, Roseta,
ballarem, Roseta, Roseta, el ball plla:
Larará, larararará,
larará, larararará.”

En los pueblos de Montanuy, Castanesa y Noales se celebra el “ball del tatero”, tradicionalmente en este baile cuatro parejas de casados y solteros bailan en las cuatro esquinas de la plaza del pueblo.

Fallas: Entorno a la llegada del solsticio de verano los pueblos de los municipios de Montanuy y Bonansa y de sus alrededores se preparan para celebrar la tradicional bajada de Fallas y con ella, la llegada del verano.

Esta ancestral festividad es tradicional en muchos pueblos del pirineo aragonés, catalán y francés, así como, también en Andorra.  En cada lugar es llamada y celebrada de una forma, aunque en todos ellos siempre encontramos como elemento característico el fuego. Así pues, Las Fallas, Haros y Brandons del Pirineo fueron declarados Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en el año 2015.  

En la noche más corta del año, los habitantes de la zona se preparan para celebrar con júbilo la llegada del verano. Antes de que oscurezca suben hasta el Faro, lugar en el que comparten cena y jolgorio. En lo alto del cerro encienden una gran hoguera en la que cada uno de ellos prenderá su Falla, para descender en fila de uno hasta la plaza del pueblo, dibujando una larga serpiente de fuego en el monte. Los vecinos y visitantes reciben entre aplausos a los fallaires que recorren las calles del pueblo antes de llegar a la plaza mayor, purificando cada rincón del pueblo. En la plaza del pueblo los fallaires lanzan sus fallas, volviendo a formar una nueva y gran hoguera en la plaza del mismo. La fiesta continua con charlas, ponche, coca, música, baile, petardos, etc.

En la noche de San Juan, el 23 de junio, las Fallas se celebran en: Montanuy, Bonansa, Laspaúles, Casos, Vilaller y Pont de Suert.

Durante junio y principios de julio también se celebran Fallas en: Castanesa, Aneto y Senet.

 

Cabaneras y trashumancia: Una de las principales actividades económicas de la zona ha sido y es la ganadería. En relación a esta actividad se llevan a cabo antiguas tradiciones como las cabaneras y la trashumancia.

Con la llegada del buen tiempo los grandes rebaños de ovejas que han pasado el invierno en las tierras llanas del sur empiezan su camino trashumante hacia las altas montañas de nuestro entorno. Durante varios días recorren una gran distancia que separa los pastos de invierno de los pastos de verano y en esos días es fácil encontrarte a estos grandes rebaños recorriendo cañadas, carreteras y pistas. Cuando el frío empieza a sentirse, los pastores reúnen nuevamente sus rebaños para iniciar la trashumancia hacia tierras más cálidas.

En el mes de junio se realizan las cabaneras a la montaña de Castanesa y Aneto. Los vecinos de los valles de Baliera y Barrabés suben con sus vacas a los pastos de alta montaña, esta subida suele realizarse en un día o dos. El ganado pasará los meses de verano en la montaña, hasta mediados de octubre momento en el que los ganaderos subirán a triar a sus animales para iniciar la cabanera de descenso hasta sus casas